¿Se pueden colocar implantes en un paciente diabético?

Implantes y diabetes

Si se investigan las características de la diabetes, la respuesta a la interrogante de si es posible colocar implantes dentales en personas que la padecen podría ser un rotundo “no”.

La diabetes se caracteriza por las altas concentraciones de glucosa (comúnmente llamada azúcar) en la sangre, de manera permanente, debido a una falla en la producción de la insulina, una hormona que produce el páncreas y que se encarga de regular la glucosa.

Al no haber una eficiente producción de insulina, la persona no absorbe la glucosa, manteniéndose en la sangre y provocando trastornos de salud, como la lentitud en la cicatrización.

Aparte de las conocidas implicaciones de la diabetes, en la boca puede haber problemas relacionados con los implantes dentales a la hora de la osteointegración e infecciones (periodontitis o peri-implantitis). Y también la diabetes incrementa el riesgo de sufrir periodontitis y de caries más frecuente y agresiva.

No todo son malas noticias. Un estudio reciente de la Universidad de Sevilla (España) reveló que los implantes dentales ya no suponen un riesgo para la salud de los pacientes con diabetes.

Y esto se debe a que los implantes de aleación titanio con superficie bioactiva aportan mayores beneficios al paciente con diabetes.

Este estudio se realizó a través del Máster de Odontología Integrada en Adultos y Pacientes Especiales de la Universidad de Sevilla, y en la que colaboró la compañía de implantología dental Straumann.

Los resultados demuestran que la tasa de éxito de los implantes de titanio utilizados en el estudio es del 100%. Además, su supervivencia es igual tanto para pacientes con diabetes.

Pero hay condiciones. Para que el resultado sea satisfactorio, el paciente debe tener un seguimiento clínico de manos de su especialista y seguir unas pautas específicas en cuanto a la higiene bucal de su implante. Además de un correcto control de su glucemia.

Fueron 30 los pacientes, mitad diabéticos y mitad sanos, quienes participaron en la investigación durante dos años y medio, que incluyó evaluación, implante y seguimiento con radiografías estandarizadas, que permitieron evaluar la pérdida ósea marginal y medir el control glucémico de los pacientes a lo largo del tiempo.

La diabetes es una de las enfermedades más estudiadas en todo el mundo, ya que dos de cada diez adultos la sufren, cifra que se incrementa hasta el doble en el caso de personas de 60 años o más.

En España, 13,8% de las personas entre 18 y 60 años tienen diabetes mellitus tipo 2 (la más frecuente), de acuerdo a las estadísticas de la Sociedad Española de Diabetes (SED), que se incrementan en el grupo de los 61 a 75 años, con una incidencia de 29,8 de las mujeres y 42,4% de los hombres. Al pasar los 75 años, en las mujeres la cifra sube a 41,3% y en los varones baja a 37,4%.