¿Por qué los brackets pueden rozar más al principio del tratamiento?

Cómo es el tratamiento con brackets
Cómo es el tratamiento con brackets

Empezar una ortodoncia supone un periodo de adaptación. Durante los primeros días es bastante habitual notar que los brackets rozan la parte interna de los labios o las mejillas, especialmente mientras la boca se acostumbra a la presencia de estos nuevos elementos. 

Estas molestias suelen ser más evidentes al comienzo del tratamiento, cuando los tejidos todavía no están habituados al contacto con los brackets. También pueden aparecer de forma puntual después de algunas revisiones, sobre todo si se cambia el arco o se incorpora algún elemento nuevo a la ortodoncia. 

La intensidad de las molestias varía mucho de una persona a otra. Algunas apenas sienten incomodidad, mientras que otras pueden notar pequeñas zonas irritadas durante los primeros días con brackets. 

¿Por qué aparecen los roces con los brackets?

Los brackets se adhieren a la superficie exterior de los dientes y sobresalen ligeramente. Esto hace que labios y mejillas entren en contacto con ellos al hablar, comer o mover la boca. 

Al principio, ese contacto puede resultar extraño y provocar pequeñas molestias. Las principales razones son: 

  1. La boca necesita acostumbrarse 

Antes del tratamiento, la superficie exterior de los dientes es relativamente lisa. Al colocar los brackets, labios y mejillas tienen que adaptarse a una superficie diferente. 

       2. Hay más fricción al hablar y comer 

Los movimientos habituales de la boca hacen que los tejidos rocen continuamente con los brackets, especialmente durante los primeros días. 

       3. Determinadas zonas pueden resultar más sensibles 

No todos los brackets producen la misma sensación. Dependiendo de la posición de los dientes, algunos pueden estar más cerca de la mejilla o del labio. 

      4. El arco también puede provocar molestias 

El tratamiento no está formado únicamente por los brackets. El arco metálico que los conecta puede sobresalir ligeramente en determinados momentos y generar roces, especialmente conforme los dientes van cambiando de posición. 

¿Cuánto suelen durar las molestias iniciales?

No existe un número exacto de días aplicable a todas las personas. Generalmente, las primeras jornadas son las que requieren una mayor adaptación. 

Con el paso del tiempo, los tejidos de la boca suelen acostumbrarse progresivamente a los brackets y el roce deja de llamar tanto la atención. Eso no significa que nunca pueda volver a aparecer alguna molestia. Durante el tratamiento con brackets se realizan ajustes periódicos y es posible notar sensibilidad o algún roce puntual después de una revisión. 

Si una zona produce una herida persistente, el arco sobresale o las molestias no mejoran, conviene contactar con la clínica dental para comprobar que todo está correctamente colocado. 

Qué hacer si los brackets rozan

Qué hacer si los brackets rozan
Qué hacer si los brackets rozan

Existen algunas medidas sencillas que pueden ayudar durante la fase de adaptación. 

  • Utilizar cera de ortodoncia. Se coloca una pequeña cantidad sobre el bracket que está provocando el roce y crea una superficie más lisa entre el aparato y la mucosa. 
  • Mantener una buena higiene bucal. Durante el tratamiento con brackets es especialmente importante limpiar correctamente dientes, encías y aparato. 
  • Evitar manipular continuamente la zona. Tocar la parte irritada con la lengua puede aumentar la sensación de molestia. 
  • Elegir alimentos más fáciles de masticar durante los primeros días. Si existe sensibilidad después de colocar los brackets, puede resultar más cómodo optar temporalmente por alimentos blandos. 
  • Consultar si un alambre sobresale. No conviene intentar realizar modificaciones importantes en casa. La clínica puede revisar el aparato y solucionar el problema. 

La cera puede ser especialmente útil durante los primeros días. Para colocarla, normalmente se toma una pequeña cantidad, se forma una bolita y se presiona suavemente sobre la zona de los brackets que está produciendo la fricción. 

¿Los roces significan que la ortodoncia está mal colocada?

No necesariamente. Sentir cierta incomodidad al principio puede formar parte del proceso normal de adaptación a los brackets. 

Sin embargo, existe una diferencia entre una molestia leve y un elemento que está provocando una herida constante. Conviene solicitar una revisión si: 

  • El alambre está clavándose en la mejilla. 
  • Un bracket se ha despegado. 
  • Aparece una herida que no mejora. 
  • Alguna pieza del aparato parece haberse desplazado. 

En estos casos, es preferible que el profesional compruebe los brackets en lugar de intentar recolocarlos por cuenta propia. 

Higiene bucal con brackets
Higiene bucal con brackets

Los brackets forman parte de un tratamiento progresivo

La ortodoncia no consiste únicamente en colocar los brackets y esperar a que los dientes se alineen. El tratamiento se desarrolla mediante distintas fases y requiere revisiones periódicas. 

Antes de comenzar, se realiza un estudio para analizar aspectos como: 

  • Posición de los dientes. 
  • Grado de apiñamiento de las piezas dentales. 
  • Relación entre ambas arcadas. 
  • Tipo de mordida. 
  • Estado de dientes y encías. 

Una vez colocados los brackets, los arcos ejercen fuerzas controladas destinadas a mover progresivamente los dientes. Durante las revisiones, el ortodoncista comprueba la evolución y realiza los ajustes que resulten necesarios. 

A medida que avanza el tratamiento, pueden cambiarse los arcos, incorporarse elásticos u otros elementos dependiendo de las necesidades de cada caso. Por eso, cada fase con brackets puede generar sensaciones diferentes. 

Si estás pensando en comenzar un tratamiento de ortodoncia, acudir a un dentista en Madrid permite estudiar tu situación y determinar qué planificación es la más adecuada antes de colocar el aparato. 

La adaptación también forma parte del tratamiento

Los primeros días con brackets suelen ser los más diferentes porque la boca tiene que habituarse tanto a la presencia del aparato como a las nuevas sensaciones al comer y hablar. 

Con el tiempo, la mayoría de las actividades cotidianas vuelven a realizarse con normalidad y los brackets pasan a formar parte de la rutina diaria. 

Mantener una buena higiene, acudir a las revisiones programadas y comunicar cualquier problema facilita que el tratamiento avance según lo previsto. Además, permite detectar rápidamente un bracket despegado, un arco que sobresale o cualquier otra incidencia.